jueves, 7 de agosto de 2014

"El Yoga es la ciencia de la autorrealización"

Gonzalo W. Bolla, conocido por sus alumnos y allegados como Gopala Natha, tiene 28 años y en la actualidad vive en Rosario. Su vida dispuesta a la práctica e instrucción del Yoga ha desatado en él una filosofía de vida dispuesta al conocimiento profundo y enseñanza. Gracias a esto, ha desarrollado un espacio llamado Turya en donde se desempeña y transmite su pasión por la disciplina. 



¿Qué es el Yoga?

Es la ciencia de la autorrealización. Esto se refiere a un proceso de manifestar todas nuestras capacidades latentes. Para transitarlo se utilizan diferentes técnicas y métodos que facilitan el desarrollo a nivel físico, mental y emocional. La disciplina tiene su origen en la India hace miles de años, seguramente 6.000 o más, y fue recién a principios del siglo XX que llegó a Occidente.

¿Existen diferentes tipos?
Hoy podríamos hablar de 480 métodos reconocidos en la India de Yoga sin contar a la vez los sub-métodos que se desprenden de esos mismos 480. Pero, ¿por qué tantos métodos si la finalidad es similar? porque las personas somos diferentes y cada uno debe encontrar el camino que le sea más afín y se ajuste mejor a sus condiciones en esa búsqueda de trascendencia. El sistema que yo difundo es el Yoga Vital compuesto por diferentes métodos, herramientas ajustadas y acomodadas a nuestra realidad como sociedad latinoamericana del siglo XXI. Fue sistematizado por mi Gurú (maestro), Ganesha Natha (Jorge Bidondo), con el fin de transmitir las enseñanzas de nuestra sampradaya (tradición), Natha Siddha, Nava Natha (de los 9 Nathas) a pedido de sus maestros de la India alrededor del año 1989.
¿Cuáles son sus beneficios?
Generalmente, en Occidente hablamos de los beneficios concretos a nivel físico y  psicológico que brinda el Yoga. De hecho, lo que cautivó a los primeros occidentales que lo conocieron fueron sus resultados en el plano físico, pero considerar solo esos aspectos como lograr mayor flexibilidad, resistencia, agilidad, mejorar la digestión, regular el sueño, relajación física, mejorar patologías de columna, articulaciones y todos los sistemas que nos componen. También de nuestro aparato psiquico como en casos de depresión, ansiedad, entre otros. Sólo debemos explorar la punta del iceberg de lo que el Yoga tiene para ofrecernos. Estamos hablando de una ciencia que nos permite experimentar la libertad de nuestra personalidad, de trascender y descubrir ese potencial que tenemos allí esperando a ser descubierto. Yo pienso que a veces no llegamos a dimensionar cuan profundamente puede ayudarnos a transformar nuestras vidas hacia una óptima calidad de vida  y salud.

¿Cómo empezaste a dictar clases?
Comencé a dictar clases después de practica continua desde los 16 años en mi ciudad San Carlos Centro, Santa Fe. Noté los efectos a nivel físico e intelectuales, como por ejemplo: mayor concentración y comprensión en el colegio. A nivel emocional logré regular varias funciones, sentí que este era el camino que deseaba transitar para luego compartir este conocimiento con todo el mundo. Así fue que me formé en Yoga Vital de la Escuela Latinoamericana de Yoga. Hice la formación de profesor en Yoga Vital terapéutico, especializándome en técnicas para trabajar problemas de columna, articulaciones, sistema digestivo y distrés (ataques de pánico, fobias, miedos, depresión, hiperventilación, entre otros). Primero, en 2005, dicté clases en mi ciudad y luego en localidades vecinas. Incluso enseñé en una escuela para adultos de Santa Clara de Buena Vista. Además, hice algunas presentaciones de Yoga Vital en congresos de salud en Rosario y escuelas secundarias. Más tarde, en 2009, viajé con mi Gurú a India donde seguí formándome y de allí fui a Bariloche un tiempo y proseguí dando clases para diferentes grupos. Resultó una gran experiencia como todas. Desde 2012 estoy en Rosario y comparto estas herramientas en mi espacio con gente que busca sentirse mejor con las prácticas que tengo para ofrecerles. Y, básicamente, eso es lo que hago. Brindo todos los conocimientos que voy adquiriendo año a año en las actualizaciones para docentes de Yoga Vital en Córdoba, las enseñanzas de mi maestro y mi tradición de la manera más fiel posible. A partir de 2013, empecé a organizar la formación para docentes de Yoga Vital en Rosario, vamos por el segundo año con mucha energía y entrega al servicio de formar futuros profesionales que podrán ayudar a otras personas a mejorar su calidad de vida.

¿Cómo surgió Turya Espacio?
Mi proyecto Turya es el resultado de todo lo que he recorrido estos años y deseo transmitirselo a la comunidad. Surge con la necesidad de dar un marco de lo que son las clases de Yoga Vital y las formaciones docentes, como así también las que dicto relacionada a instrumentos étnicos del mundo con fines terapéuticos como relajación y meditación con sonidos. Los instrumentos son: Didgeridoo, cuencos tibetanos, Voz y otros. En mi sitio: www.turya.com.ar se puede ver todas las actividades que habitualmente ofrezco.

¿Por qué lo recomendarías?
Recomiendo mi espacio porque las actividades que se desarrollan son únicas en Rosario y en la zona. El nivel de práctica de Yoga Vital que estoy dando es altamente comprometido para brindar lo mejor a los alumnos y que estos vean resultados en corto plazo tal como lo afirman todos los que mantiene su práctica constante. La formación docente es altamente completa en contenido, calidad, seriedad y nos avala la Federación de Yoga de la República Argentina junto a nuestras alianzas con instituciones universitarias de India. Los cursos de sonidos que son desarrollados e impartidos personalmente por mí son especiales porque intento hacer que cada alumno se sienta motivado. En estos talleres y cursos se aprende sintiéndose cómodo en un ambiente de exploración en sintonía única con el mundo sonoro y queda con los conocimientos concretos para seguir su trabajo personal en su ámbito. Transmitirlo surge de mi experiencia, el estudio y la humildad de saber que seré un eterno aprendiz, así que siempre habrá algo nuevo que aprenderé y luego enseñaré en Turya.

martes, 22 de julio de 2014

Cuando alimentarse se convierte en un momento emocionante

María Belén Escala es un joven de 28 años oriunda de Capital Federal. Hace algunos años se mudó a Rosario para seguir con su vida y por sobre todo, fomentar aún más su amor hacia la naturaleza. Pero cuando llegó, no todo fue como ella esperaba y tuvo que replantearse su trabajo y comenzar con ideas nuevas. Hoy, Beku Viva es el emprendimiento surgido de la creatividad que ella estimuló junto con su filosofía de vida vegana y viva para así preparar viandas orgánicas que semana tras semana nutren a toda la ciudad.

Para vos, ¿qué es el veganismo?

El veganismo es para mí una forma de vivir, de pensar, de sentir. Está relacionado con una forma de ver la vida y a los integrantes que la conforman: seres humanos, plantas, animales, insectos, entre otros. Se lo asocia con el no consumo de alimentos de origen animal fundamentalmente, pero para mí propone algo más allá de eso. Creo que es la invitación a tomar conciencia de que realmente formamos parte de un universo en el cual todo está relacionado. Hace que nos observemos aquí y ahora a nosotros mismos y también en relación con los otros seres; qué comemos, cómo lo comemos, de qué forma, cómo reacciona el cuerpo, el espíritu frente a lo que consumimos y cómo pensamos. El veganismo propone valores como el amor y el respeto. Quien no siga esta filosofía, esta forma de ver la vida, también debe ser respetado porque no todos percibimos de la misma forma y son procesos y experiencias que necesitan ser vividas para poder comprenderse y luego estar de acuerdo o no.
¿En qué cambió tu vida desde qué decidiste adoptar esta forma de vida?
He paso por varios procesos. Me crié carnivora y a los 18 años sentí interés por el vegetarianismo. Luego pasé al veganismo y seguí por la alimentación viva o raw food; hace 10 años que no consumo carne. El veganismo cambió mi vida pero la alimentación viva fue 'la frutilla del postre'. Se modificó mi cuerpo, vivo liviana y flexible. Se han regulado procesos digestivos, de descanso y depurativos del cuerpo y la mente. También mis pensamientos porque soy más positiva, consciente y creativa. Me interesé mucho más por la vida de los humanos, plantas, animales y conectar con estos seres de otras formas. Siento una gran conexión con la naturaleza y la vida en general. En fin, me siento sana y con energía. El veganismo me dio la posibilidad de ir más allá de mi misma y descubrir que no todo se termina en aquello que pienso sino que todo forma parte de una verdadera unidad. Fue un real despertar, nací de nuevo, me rejuvenecí por los menos diez años física, espiritual y mentalmente. Estos sucedió porque siempre estoy en la incansable búsqueda de seguir conociéndome un poco más. Por eso para mi el veganismo y el raw food no son una moda sino una forma de vivir. Aprendí del error y aprendo todos los días. A veces, el sistema puede fallar pero soy consciente de ello y trato de hacer los ajustes necesarios, de reflexionar y no juzgarme. 
 ¿Qué te impulsó a preparar viandas  y formar Beku Viva?

Beku Viva nace de una necesidad personal interna. Viví en Bariloche y varias ciudades más junto con mi novio. Cuando llegué a Rosario en el 2012, lo hice con expectativas de trabajar de docente de nivel inicial. Allí trabajé en una escuela en la que fui muy feliz. Queriendo repetir el mismo patrón me empeciné a querer seguir con lo mismo pero realmente estaba buscando un cambio. Me deprimí porque no encontré lo que deseaba, pero sucedió que no estaba viendo más allá. Junto a ese proceso, comencé otro referido a la alimentación y a una intensa búsqueda que me llevó a hacer el Raw Food. Luego de poder llevar la alimentación viva intensamente durante cinco meses estrictos, me volví  al veganismo nuevamente pero incorporando ambos tipos de alimentación. Por ejemplo, consumía un plato vegano, pero le incorporaba alimentos crudos, como una buena ensalada en todo lo que comiera. Eso me llevó a buscar una nueva salida laboral y aclarar mis ideas. La primer vianda se la hice a un señor que dormía en las escaleras del centro cultural de la esquina de mi casa; tuve la necesidad de darle de comer. Cuando le pregunté si quería comer unos fideos con tuco, me respondió: "Si, con mucha salsa". Ahí vi mi necesidad reflejada en la necesidad del otro. Eso me motivó a ofrecer aquello que cocino, no solamente ofrecer un alimento de tipo vegano/crudivegano, sino de ofrecer un momento, un instante, un sabor, un color, alegría, sensación de sorpresa y emoción. Me mueve la convicción de que no se puede cambiar el mundo y a las personas, pero sí podemos ofrecerles un instante que cambie un momento, un lugar, una forma de observar o de saborear.
 ¿Qué clase de alimentos usas en las preparaciones?

En las viandas utilizo alimentos vegetales como verduras, cereales, legumbres, semillas, frutos secos y deshidratados, aceites, entre otros. Dentro de lo que sea posible y se encuentre en el mercado, dietéticas o ferias: verduras sin agroquímicos u orgánicas, de estación y de huertas locales. Priorizo la verdura de estación, de buena calidad, color y sabor. Algunos proveedores son  
cooperativas, dietéticas familiares o emprendimientos como Beku Viva que van creciendo poco a poco.Elaborar viandas con alimentos de primera calidad hace que el resultado sea óptimo. Es un trabajo que lleva tiempo pero que vale la pena y  es necesario. Es cuestión de caminar, conocer gente y elegir oliendo y saboreando. La jornada de elaboración es intensa pero siempre trato de hacerlo tranquila, con pensamientos positivos, amor y respeto hacia ese alimento que estoy elaborando y que va a nutrir el cuerpo de la persona que lo encargó.
¿ Cuáles son los beneficios de los alimentos orgánicos?
Trae beneficios de todo tipo. Uno de ellos es la desintoxicación del cuerpo con el consumo de
alimentos orgánicos que no estén contaminadas con agrotóxicos, los cuales enferman al hombre, dañan los suelos, el aire, los animales, entre otros. En pocas palabras, termina con todo lo que tenga vida, como por ejemplo la soja o cualquier monocultivo. También, beneficiamos el consumo local de vegetales que estén sembrados son semillas de tipo orgánicas, que no estén genéticamente modificadas en laboratorios. La cosecha se hace sin la necesidad de grandes máquinas, sino que las hace el huertero manualmente. De ésta forma, se va haciendo una preservación de las semillas. Por otro lado, se fomenta la relación productor-consumidor, mejora la calidad de vida, la salud física y mental y permite tomar conciencia de la importancia de cuidar lo que tenemos y así agradecer a la naturaleza por los alimentos que nos provee sin la necesidad de consumir alimentos elaborados de forma industrializada que contienen aditivos entre otros componentes que perjudican la salud.

¿Qué les dirías a aquellos que juzgan a la gente que no consume carne y/o sus derivados?
Respeto que cada persona piense diferente porque cada uno percibe la vida de forma distinta. Lo importante aquí es respetar al otro y aceptarlo tal cual es. Poder compartir una mesa o un momento sin la necesidad de juzgar aquello que comés es importante. Una estrategia puede ser invitar a esa persona a degustar lo que estás comiendo, si la persona se cierra a la propuesta hay que respetarla. Observar sin juzgar cierta actitud y comprender, sin dejar que nuestro ego veganista nos gane de mano y nos lleve a discusiones sin sentido. Debemos actuar desde el corazón, dentro de lo que podamos, sin entrar en discusiones que gastan la energía y arruinan un  momento tan lindo como compartir y aceptarnos con nuestra diferencias.



miércoles, 2 de julio de 2014

Un navegante eterno

Conocida y leída por un gran número de personas- por incluir a todos-, “El Eternauta” fue una serie de cómic creada en 1957 por Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López y publicada en la revista Hora Cero semanal. En 1969, Oesterheld realizó una reescritura junto a Alberto Breccia que encontró lugar, con 
ciertas complicaciones, en revista Gente.



Nos remontamos a fines de la década de 1960. Argentina permanecía en manos de la dictadura militar del general Juan Carlos Onganía, autotitulada “Revolución Argentina”, quien el 28 de junio de 1966 derrocó al presidente radical Arturo Illia. Fue un golpe de estado que no se presentó como ‘provisional’ sino como un nuevo sistema permanente. Dentro de este contexto se introduce El Eternauta, dibujado y escrito por Breccia y Oesterheld.
El país se encontraba en un ocaso, sin embargo, había instituciones, empresas y personas que parecían no darse cuenta, hacer caso omiso o actuar como cómplices de lo que en nuestro territorio sucedía. Mientras había estabilidad, crecimiento económico, y baja inflación; los derechos gremiales y las huelgas fueron reprimidos. Del mismo modo, reinaba un sentimiento de rechazo o hasta discriminación hacia las universidades argentinas, tildadas como centros de subversión. Lo primero que viene a la mente de cualquier persona al nombrar todo esto es la reconocida ‘Noche de los bastones largos”, ese 29 de julio de 1966 en donde fuerzas policías irrumpieron en universidades desalojando a profesores y alumnos.
¿Y qué papel ocupaba “La Revista Fresca”? La revista Gente que hoy todos conocemos por sus típicos chimentos de ¿espectáculo? barato era casi igual en aquella época. La única diferencia con la que contaba era la publicación de El Eternauta con tres páginas por semana para durar un año por lo menos.

El deseo que no fue
Eran los historietistas los que pretendían que la publicación del cómic fuese por ese tiempo, pero una carta de opinión de un lector fue la que alentó al director de la revista, Carlos Fonatarrosa, a efectuar una especie de corte abrupto de la serie. Así, debieron compactar la historia y cerrarla antes de su finalización.
El por qué nadie lo tiene claro aún y resulta difícil descifrarlo. El mismo Fontanarrosa se escudaba en el desprecio constante hacia los dibujos de Breccia demandándole que los hiciese con un aspecto “más comercial”. Pero en realidad, ¿era esa realmente la causa? Las historias que se contaban en El Eternauta eran el fiel retrato de lo que se estaba viviendo en el país, factor que puede haber interferido en que la carta de ese tal lector resulte tan influyente a la hora de tomar este tipo de decisiones.

La historieta habla por sí sola
Cada cosa está expuesta como era y como aun es. En la historia, el grupo de amigos –en este caso Juan, Favalli y Polski- se asemeja directamente con las costumbres que tenemos hoy en día pero diferenciando el contexto. En aquella Argentina, seguramente ese grupo se juntaba a jugar al truco para distenderse por un rato y dejar de pensar un poco en la realidad. Otra situación es el amor que demuestran sus personajes respecto a sus familiares y/o seres queridos, como por ejemplo la preocupación de Juan por Martita y Elena y la de Polski por Susana y “los chicos”. Nada ni nadie sabe qué esperar de lo que sucedía afuera.
En cuanto a la escritura, posee el ritmo justo. Sensación de ansiedad y suspenso se sienten al leerlo. Ahí se escabulló el Inconsciente de los historietistas en cuanto a lo que sienten realmente y cómo lo expresan, esa inminente necesidad de comunicar al lector sus inquietudes.


Intentar comprender a aquellos que no les agradaban los dibujos de Alberto Breccia resulta complejo. Si bien fue más tosco con figuras no tan detalladas como las de Solano López, el mensaje de terror que pretende transmitir lo hace de una manera exquisita. Si hay trazos que no se descifran completamente cuando se ve el dibujo a simple vista, sí se hace cuando reflexionamos e intentamos imaginarnos lo que allí se vivía. 

jueves, 5 de junio de 2014

La danza como estilo de vida

Para algunos, la danza es un hobbie, para otros una simple forma de mover el cuerpo, pero para Paulina Etchegoyenberry, la danza lo es "todo". Oriunda de la ciudad de San Lorenzo, la joven de 21 años comenzó desde pequeña a bailar y en la actualidad es directora de 'Ritmo y Bienestar' y profesora en la escuela de danza 'Corpora', ambos son institutos profesionales de su ciudad natal. Para ella, este arte no sólo beneficia a los jóvenes y adultos sino también constituye una etapa de importancia en la infancia.

¿Hace cuánto bailas? 

      Bailo desde muy chica. Comencé a los 5 años con folclore en la vecinal de mi barrio porque iban mis amigas y yo lloraba por ir, caprichosa como siempre, y ahí mi papá decidió que comience.
   
   ¿Cómo influyó e influye la danza en tu vida?
      La danza en mi vida es todo, es como el aire que necesito para vivir, me libera, cambia mi estado de ánimo, mi forma de vivir. Veo las cosas de diferentes maneras. Gracias a la danza conocí a muchas personas con un corazón inmenso de las cuales aprendo mucho. Mi primer maestra de folclore, Analía; Silvia Marques, que fue mi primer maestra de salsa, luego Carina Olguin, que es la profe que me hizo apasionar de la salsa, la cual amo con todo mi corazón; Pao Galassi y Mirian Ait, mis profes del instructorado llenas de conocimientos y experiencias, mis compañeras, colegas y demás profesoras de talleres y clases que tomé en muchos lados. Gracias a la danza conocí a mi pareja y hoy tenemos una hermosa familia. Creo que a la danza le debo todo.

      ¿Desde cuándo das clases? 
     Doy clases desde los 17 años.    

  ¿Lo tuviste pensando siempre? 
      No, en realidad cuando comencé a bailar en IDEC, Carina Olguin, directora de la escuela, me insistió para haga el instructorado y las profes de ahí mismo me inculcaron las ganas de enseñar y de transmitir todos mis conocimientos con una determinada metodología y pedagogía para cada grupo.

  ¿Participaste en alguna competencia nacional o internacional de baile? 
     Sí, participamos en grupo con IDEC en Buenos Aires en la cual salimos campeones nacionales. También estuvimos en la competencia más grande e importante de salsa, “Salsa Open”, una experiencia única e inolvidable para todo salsero... salimos 2° en eliminatorias de Rosario.

  
  ¿Qué crees que necesita una persona para poder bailar? 
      Ganas de divertirse, disfrutar, de aprender y llenar su corazón de alegría para liberarse a través de la música y la danza. Todas las personas están aptas para hacerlo, absolutamente todas.

¿A partir de qué edad se puede comenzar a estudiar baile? 
      Para el instructorado de ritmos caribeños que realicé yo es a partir de los 18 años. Pero depende generalmente de la institución y la danza que deseas estudiar. Para aprender a bailar hoy en día hay clases de iniciación a la danza que se dictan a partir de los 2 años. 

  ¿Cuál es la importancia de la danza en la infancia? 
      Es muy importante ya que ayuda al desarrollo psicomotríz, ejercita la coordinación agilidad y flexibilidad. Además, desarrolla el oído, la memoria y ayuda a socializarse. Relaja, libera adrenalina y aumenta la confianza en ellos mismos.

  
  ¿Cuál es el ritmo que prefieren? 
      El ritmo que prefieren los niños es la danza caribeña, reggaetón y ballet. Y Obviamente, los ritmos que están de moda como en este momento que la Bachata es ¡furor!

  En el Instituto, ¿realizan festivales?
Sí, realizamos un encuentro a mitad de año en el cual participan  todas las instituciones de la zona y alrededores. A fin de año realizamos la gala de cierre con todas las coreografías desarrolladas durante el año.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Si el Bicho pierde… Pijuí gana

- ¿Le ofrezco algún producto?
-  El único que vendes, Pijuí… semillitas.
***
Todos los fines de semanas son diferentes para cada persona. Algunos los disfrutan para dormir, otros para salir a divertirse con sus amigos y emborracharse por la noche, otros para organizar almuerzos y cenas con sus familiares, y existen también los que deben trabajar igualmente. Pero entonces, ¿dónde se ubica a la gente que espera ansiosa a que llegue el viernes, el sábado o el domingo para ir a la cancha a ver a su equipo? ¿En qué lugar se ubica a Pijuí? Se podría decir que en el Coloso Marcelo Alberto Bielsa.

Es un viernes de Agosto. Newell’s juega el domingo frente a Racing en el Coloso por la Fecha  16 del Torneo Final argentino, ambos equipos disputan la punta de la tabla desde el inicio del campeonato junto a Argentinos Juniors. Jorge Mario Mariachi comienza su jornada en su casa de Barrio Alberdi a las 7.30. Desayuna rápido, sale y se dirige a la esquina para comprar el diario, cualquiera menos “La Capital”, apodado en la jerga  leprosa como el “Sina” de Rosario. De regreso, sus vecinos dudan en saludarlo ya que su larga campera, que casi cubre todo su cuerpo de pequeña estatura, no deja identificarlo.

- Buen día, Pijuí. ¿Ya fuiste a la distribuidora? – Le pregunta Toto, el verdulero.
- No, en un rato voy, porque tengo que leer los diarios primero. El domingo jugamos con Racing, si ganamos quedamos con 39 puntos y tenemos más posibilidades de salir campeones. Argentinos Juniors tiene que perder con Boca para dejarnos el camino libre y  ya la próxima fecha...
- Ya lo sé. Chau, Pijuí.

Así es él. Una pregunta sencilla y corta, que podría responderse en una sola oración, se convierte en un monólogo de cualquier tema ligado a Ñuls. Desde resultados hasta estadísticas, desde ex jugadores hasta posibles refuerzos, desde las obras que se realizan dentro del club hasta la situación de la causa de López. Pijuí sabe de todo y para cualquier cosa tiene su argumento. Su memoria prodigiosa vale tanto como salir campeón invicto, y eso sí que es mucho.  Uno de los temas más contados por él es el del origen de su apodo.

- ¿Y Por qué te dicen Pijuí?
-El Mono Obberti me lo puso un día cuando me llevó a mi casa. Sí, sí, ¡él me alcanzó hasta mi propia casa!

Luego de leer todos los diarios, verificar los equipos que jugarán en el día y consultar la posible formación del suyo, se calza su gorro rojo y negro y se dirige a la parada de colectivo para que lo lleve a una distribuidora local a comprar los “productos” que venderá el domingo en la cancha. En realidad, “productos” ofrecía hace más de diez años, cuando se podía elegir entre semillitas Pipas, caramelos “Sugus” o alguna que otra galletita. Ahora comercializa sólo semillitas de girasol, pero él los sigue denominando “productos”.

 Un rato más tarde, llega y entra al local. Lo reconocen enseguida por  la forma de moverse y sus gestos. Saluda, pide “lo de siempre”, paga y se va. Cuando nuevamente llega a su hogar, analiza la situación; tiene dos opciones. La primera es quedarse viendo los partidos del día en su televisor del año 1985, y la otra es agarrar su bolso, sus pertenencias e irse al club. Se decide por la segunda.

Nuevamente se sube a un colectivo. En el trayecto,  devora los clasificados de "El Ciudadano" sólo para que pase el tiempo, él mismo sabe que no necesita ni comprará nada. Agradece poder estar haciéndolo ya que hace cuatro años estaba imposibilitado en ese sentido. En 2010, su calvario con el hecho de padecer ceguera se esfumó gracias a una operación que fue obsequiada por el actual presidente leproso, Guillermo Lorente.

- Sacate los ‘culo de botella’, Pijuí - le repetían los hinchas durante los partidos.
- Es que no veo, señor - contestaba humildemente.

Al llegar, todos lo saludan animadamente. Ese su segundo hogar en el mundo y sueña con que sea el único en un futuro, su anhelo es poder vivir allí. Y como para no, Jorge Mario tiene 58 años y desde los 20 pasa casi las 24 horas ahí adentro. Pasea por la administración, después pasa por atención al cliente, en donde se encuentra con decenas de socios que van mensualmente a pagar la cuota, y termina en el bar La Visera, ubicado justo abajo de la tribuna oficial del estadio. Pasado el mediodía, los mozos le sirven, como de costumbre, pollo al champignon con papas españolas. No faltan las especies de monólogos que recita sobre el partido del domingo ni tampoco los relatos de cómo vio campeonar a la Lepra. Para callarlo, los mozos le traen el tan esperado postre: flan con crema... y dulce de leche.

Cuando cae el sol, después de haber pasado toda la jornada ahí dentro y de haber visto todos los partidos, decide regresar a su casa. Le espera un largo rato en alguna parada de Pellegrini. Igualmente, él no se aburre porque siempre encuentra algún leproso a quien contarle sus historias de los viajes que realizó siguiendo a Newell's y  las estadísticas. Todos sienten simpatía y lo aprecian. Sin dudas, es el hincha más popular del interior.

***
El sábado resulta un día de ansiedad y espera eterna de cara al partido del domingo, hace frío y no tiene muchas ganas de salir, no se quiere enfermar para mañana. Pero no importa, hay algo que no falla: su visita al club. Durante la tarde, se encuentra con un empleado de limpieza y se da lugar a unos minutos de puros recuerdos y nostalgia.

- Pijuí, yo extraño mucho viajar de visitante. ¿Te acordás cuando nos juntábamos todos acá en la puerta principal a esperar los micros? ¡Qué alegría!… desde temprano empezábamos a alentar y no paramos hasta llegar a la cancha, fuese donde fuese. Y vos siempre firme con tu bolsa llena de comidas y semillitas para vender… ja ja, ¡sos un fenómeno!

Y efectivamente era así. Aunque por razones de seguridad la AFA haya prohibido estos dos últimos años el público visitante en los estadios de Argentina, los hinchas de cada club, y en este caso de Newell’s, recuerdan con fervor aquellos momentos. Para Pijuí viajar era seguir incondicionalmente a su gran amor. Resultaba una tradición verlo un sábado o domingo con su habitual atuendo llegar al club con dos bolsas: una grande con sus "productos" para vender una vez en la tribuna y otra con provisiones personales de comida para todo el trayecto. Un clásico.

Ya entrada la noche vuelve a su casa. Una vez instalado, cena una sopa de verduras, acomoda cerca de la puerta de entrada la bolsa de polietileno que llevará con todos sus reconocidos "productos" y se mete rápidamente en la cama.

- Mañana tenemos que ganar - repite mientras se duerme.

***
Ni siquiera amaneció pero Pijuí ya está levantado y desayunando. Tiene mate con bizcochos de hace dos días, pero eso es lo de menos ya que nada en el mundo vale más que saber que hoy domingo a las 14 juega Newell's contra Racing. Se calza los jeans, una camisa vieja, su campera impermeable, también con algunos años de más, sus zapatillas negras y lo infaltable: se lleva su gorro rojo y negro en la mano. En la puerta de entrada está la bolsa que preparó la noche anterior junto con la especie de soporte de madera que usa para colgarlo de uno de sus hombros, poner todos los "productos" dentro y venderlos. Un estado de zozobra empieza a invadirlo.

Ya en el colectivo y con todos sus petates, se sienta y espera que llegue el momento de bajarse a dos cuadras de la cancha. "Vamo' Pijuí", le gritan y alientan los hinchas que están haciendo el mismo trayecto que él. Sumido en cánticos y emoción, llega el momento de bajarse.

- Te lo llevo hasta la platea, ¿querés, Pijuí? - le pregunta una hincha a pocos metros de la entrada al estadio.
- No se haga problema, señorita. Yo puedo. A las 14 jugamos con Racing con arbitraje de Carlos Maglio, el que siempre nos cobra cosas que no son. Si ganamos, quedamos solos arriba y si Argentinos Juniors pierde podemos salir campeones en la próxima.
- Ojalá, Pijuí. ¡¡Vamos la Lepra, carajo!!

***
El árbitro pita el silbato y comienza el partido. Los bombos retumban y las banderas flamean. La gente se excita cantando "... Newell's vos sos mi pasión, Newell's vos sos mi locura, dejen la vida en la cancha que yo la dejo en la tribuna". Una mezcla de exaltación con desesperación se vive por no saber cómo finalizará el partido. Pero todos los plateístas de la tribuna oficial "Gerardo Tata Martino" saben que en cualquier momento aparecerá Pijuí. Y aparece...

- Semillitas Pipas, semillitas, acá hay semillitas - ofrece con un tono de voz alto.
- Acá Pijuí, yo quiero- le pide un hincha.
- ¿Qué producto le ofrezco?
- Ja ja, un paquete de Pipas... ¿cuánto es?
- Son cinco pesos.

Así prosigue durante los 45 minutos. De a ratos mira el partido y lanza alguna expresión o algún grito de aliento. En los momentos de mayor venta se caen algunos "productos" al piso pero enseguida la gente se los devuelve y él los acomoda en su cajón cargado al hombro. El primer tiempo termina 0-0 de milagro con Ñuls jugando desastrosamente, sin claridad y habiéndose salvado de varios ataques en su arco. Durante el entretiempo, Jorge Mario aprovecha para hacer sus necesidades en el baño.

La lluvia cae ferozmente cuando empieza el segundo tiempo, circunstancia que lleva a Pijuí a tener que ver el juego desde el bar "La Visera". Una pantalla gigante y cinco LCDs le muestran lo que está pasando a pocos metros de ahí. Le importa un comino que no pueda vender, mojarse no le agrada ni un poco. Son varios que piensan como él y enseguida las mesas y sillas comienzan a poblarse de hinchas que alientan mientras miran cómo la Lepra salió a matar o morir al verde césped. Después de los primeros 20 minutos, la voz de Pijuí surge desde el fondo de una manera inmanejable.

- ¡¡¡Dale Ñol!!! Vamos Figueroa, pateá. Pasala a Maxi, dale dale dale.... uuuuuuuh" - se lamenta por una pelota que pegó en el palo izquierdo - Casi la metemos, dale Ñubel, dale... ¡¡Penal!!
- Pará un poco, Pijuí... no es penal, está en la mitad de la cancha - lo contradice un hincha, siempre con humor.
- Pero es que tenemos que ganar, si hoy ganamos quedamos primeros… salimos campeones la fecha que viene si El Bicho pierde. Y así nos vamos a clasificar a la Copa Libertadores y ahí también podemos salir campeones porque...
- ¡¡¡GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL!!! - gritan los demás eufóricos.
- Uy, gol, gol, goooooool. Mirá, ¡¡de la Fiera!!

A los 31 minutos de la parte final, Maxi Rodriguez logró definir al arco y puso el 1-0 tras un magnifico pase de Lucas Bernardi. Los hinchas gritan sin parar a niveles ensordecedores. La incertidumbre cesa pero ahora los nervios colman cada rincón. La lluvia no para y el partido parece no terminar más.

- Faltan diez minutos, muchachos. Ya termina y si el Bicho pierde podemos ser campeones en la próxima...
- Sshh, Pijuí. Ya lo dijiste hace menos de cinco minutos a eso - Lo callan entre risas.
- Perdón, es que estoy emocionado. Cuando Newell's salió campeón en 1988 yo entré a la cancha con los jugadores y...
- ¡¡Basta!!
- Faltan cinco minutos... ¿cuánto dará de descuento?

Y, por fin, termina. Alrededor de 40.000 almas dentro del Marcelo Bielsa cantan y están descontroladas. "Esta hinchada, se merece, se merece ser campeón", gritan con ritmo. Dentro del bar también lo hacen y Pijuí es el primero en levantarse y agitar sus manos al compás de los cánticos. Está claro que nadie puede parar esa locura.  De a poco, la gente decide retirarse.

Pasada media hora, el hincha más popular del interior sigue ahí. Pero esta vez está contando la recaudación del día gracias a la venta de sus "productos". Cada leproso que pasa lo saluda, factor que desencadena un instante de repetitivas historias que hacen reír y al rato, despedirlo.

- Pijuí querido, ¡Ganamos! - Le comenta uno.
- Sí, y si Argentinos Juniors pierde podemos salir campeones la próxima fecha. Estoy emocionado como en el 1990 cuando dimos la vuelta.
- Yo también, maestro. ¿Estuvo bien la venta hoy?
- Sí, con las golosinas recaudé $150. Estuvo bien porque hoy solamente vendí en el primer tiempo, se largó a llover y tuve...
- Ya sé, te viniste acá adentro. Yo te compre un paquete.
- Gracias, señor.
- De nada. Nos vemos en estos días. ¡Vamos la Lepra!

Hace una hora que terminó el partido, pero él sigue ahí sentado contando por enésima vez lo recaudado y los "productos" que le sobraron. No sabe a qué hora volverá a su casa. Lo que sí sabe con certeza y no para de repetir es que si Argentinos Juniors pierde con Boca Juniors, Newell's Old Boys puede salir campeón en la última fecha.

sábado, 24 de mayo de 2014

Soñar con "Un Sol Dentro del Alma"

Día de lluvia intensa en Miami. Un disco era lo que Adrián Menet llevaba sin falta dentro de su bolso por si se llegaba a cruzar con algún famoso. Y fue exactamente al Puma Rodríguez a quien le entregó su material luego de pararlo en plena peatonal mientras caminaba junto a su esposa e hija. Amables fueron las palabras del cantante venezolano, pero nada más, igual que la mayoría. 


***

Adrían Menet lleva a la música dentro su alma. Canta, compone y toca instrumentos. Hasta llegó a bailar para amigos del barrio en sus típicos shows en dónde los invitaba a realizar actividades junto a él. Simplemente, un “loco personaje” de solamente cuatro o cinco años.

Nació el 20 de enero de 1975 en la ciudad de Rosario. Precisamente en el barrio San Fracisquito situado en el sur de Bella Vista, zona que luego resultó no figurar en los mapas con ese nombre y para asombro de él y de su familia llamarse “Alvear”. A pesar de esto, los Menet y los vecinos que vivieron allí nunca lo identificaron así y continuó llevando aquel nombre más conocido.

- Había tres casas cuando nos fuimos a vivir ahí. Después se empezó a formar toda la villa que está cerca de la Siberia y mi casa quedó rodeada por todo eso.

En compañía de sus padres, su hermana menor y su abuela vivió toda su infancia allí y luego de terminar el colegio secundario, comenzó sus andanzas en el General Belgrano, un liceo militar. Con desprecio en su rostro me dice que no le gustaba ni un poco asistir y que muchas veces quiso abandonar pero sus padres no lo dejaron.

- La educación ahí es muy diferente, tenes la parte pedagógica y el entrenamiento militar, de ejército. Es como una facultad, un nivel universitario. A mí no me gustaba.

Ambiente de artista es lo que se siente al ingresar en la academia de canto Soul’s Way Music, uno de los proyectos que mantuvo en su vida y pudo concretar. Se fundó oficialmente en 2009 ya que sus alumnos le demandaban un lugar para poder estudiar canto pero también diferentes instrumentos. “Adri”, tal como lo llaman, deseaba que sus gozaran de un lugar que tenga todas las posibilidades para aprender que él no tuvo.

- Renegué muchísimo para registrar la marca porque en Buenos Aires había una discoteca con un nombre parecido, “Soul Train”. No era idéntico pero bueno, me tuvieron un montón de tiempo con vueltas. Pagué abogados que me estafaron con el trámite y me terminó costando el doble pero por fin conseguí la marca en el 2008.

Las sedes que tuvo la academia en Rosario fueron en varias direcciones. La primera, unicada en la planta alta de una esquina de calle Callao, fue la que menos funcionó por cuestiones de comodidad. Rápidamente pudo mudarse a una casa más amplia situada en calle Corrientes, a una cuadra del Río Paraná. Allí quiso desplegar su proyecto completo, con estudio de grabación incluido y alguna idea que tenía planeada con Jairo para realizar producciones del exterior, pero al año y medio de funcionar tuvo problemas con la propietaria por cuestiones de alquiler y se estancó todo. Sus ojos color miel me miran tristemente al recordarlo. Con suerte, se mudó a una linda casa antigua situada en una esquina de calle Sarmiento, a pocas cuadras del Parque Independencia.

- A mí todavía me duele mucho lo de la otra casa porque quedó como un proyecto frustrado con mucho sacrificio. En vez de gastar el dinero en lo que me estafó la propietaria, hoy los artistas rosarinos podrían tener un lugar diferente a todo lo que ya hay.

Al entrar en su aula, se respiran infinitos años de carrera y de profesionalidad. Detrás de su escritorio junto a un órgano está colgado un cuadro con el logo Soul’s Way Music que tan planeado fue. Fondo negro, un hombre –él mismo-, con una especie de mancha desprolija naranja y roja sosteniendo con un brazo un sol del cual salen luminosos destellos blancos.

Micrófonos Shure- su marca preferida-, su consola indestructible que tiene más de diez años, parlantes profesionales y sillas son los objetos que terminan de ambientar su prolija aula iluminada con un gran ventanal a través del cual siempre se filtran ruidos de la calle. Todos esos componentes lo describen a él: un soñador apasionado.

***

Pero los sueños comenzaron desde pequeño impulsados por un hecho. A los seis años de edad, ya había vivido un episodio complicado en su vida, la muerte de su hermana menor, Brenda, cuando él tenía apenas cuatro.

Y fue por eso que Adrián compuso su primera canción a Claudio, su hermano que iba a nacer dentro de poco. “Canción a mi hermanito” fue llamada, nombre que le puso su padre luego de escucharla. Para realizarla, necesitó un grabador y cinco cassettes.

- Tuve tantas desgracias que yo estaba desesperado porque recién había perdido a mi hermana y yo quería un hermano… estaba enloquecido con eso.

Si se habla concretamente, fue a los diez años cuando empezaron las verdaderas composiciones, haciéndolo sin saber nada de armonía. Para saber un poco más, inició estudios de piano y guitarra. Siguió con el órgano, el cual siempre le gustó mucho porque en esa época toda la parte de electrónica que poseían era una revolución. Y finalmente, canto.



Influido por cantantes como Whitney Houston, Mariah Carey, Diana Ross, Aretha Franklin, Stevie Wonder, entre otros, él fue desarrollando sus gustos musicales de la mando del jazz, soul, R&B, funky y disco.

- Creo que fui el primero que tuvo un CD de Whitney en Rosario porque no existían los reproductores y yo sí tenía uno que me había comprado mi papá. Me hice traer de una disquería un disco importado.

Luego de todos los estudios, a los 19 años comenzó a desempeñarse como profesor de canto. Siempre deseando saber más y profundizando sus saberes en tal oficio pero planeado su carrera como cantante solista.

*** 

“Un Sol Dentro Del Alma” fue su primer disco. Compuesto ocho canciones en español y cinco en inglés, todas escritas por él. Una mezcla de Soul, R&B, Jazz y un poco de Pop integran el trabajo que realizó. Pero no sólo eso, también el diseño gráfico con fotos incluidas. Producción que llevó a cabo en determinadas zonas de Rosario bajo su propia supervisión. Y todavía más, el libro que contiene todo cd convencional con las letras de cada tema. Completo.

Desde muy pequeño Adrián comenzó a planearlo. De una manera muy artesanal, le dibujaba la supuesta tapa y con el teclado componía música instrumental para luego poder cantar sobre esa pista.

- Me acuerdo que una canción se llamaba “El ultimo color del cielo”. De hecho “Una Vez Más” es un tema que está en el disco que hice a nivel profesional, lo compuse cuando tenía once años y es la que me parece la canción más tonta de todas y es una de las que a la gente más le gusta… es sencilla.

A los 23 años sintió que el proyecto no podía aguardar más: debía concretarlo. Para eso, tuvo que trabajar sin cesar para conseguir fondos que luego le permitirían llevar adelante su sueño. Desde empleado en una empresa de freezers, y hasta de más chico, brindó shows en un cabaret. Mientras se acuerda de aquella anécdota, se frota con la mano su cabeza de cabello negro recién rapado.

- El primer día me acompañó mi papá. El dueño me escuchó cantar en un bar y al estilo de la canción del Padrino me dijo: “Vos tenes que trabajar en mi cabaret”.

- Y vos fuiste sin problemas…

- Aprendí mucho. Fui con muchos prejuicios y fue en el lugar que mejor me pagaron y el lugar en donde a nivel musical respetaron más mi trabajo.

Todo tiene sus frutos. Gracias al dinero que logró ganar allí y con ayuda de su padre, pudo construirse su propio estudio de grabación dentro de su casa para así poder grabar su disco con ayuda de Adrían Schinoff, quien años después se convertiría en un destacado productor de artistas nacionales e internacionales como Diego Torres, Calamaro, Sabina, Julieta Venegas, entre otros.

Adrián le llevaba los arreglos y la voz en un sintetizador y “Palmo”, apodado de esta manera, los arreglaba. Peleas de por medio, de dos a tres años de trabajo constante para finalizar el proyecto final y hasta un teclado del agrado de él como forma de pago fueron los componentes del esfuerzo.

- Necesitábamos teclados profesionales que Palmo no tenía, entonces junté la plata con ayuda de mi viejo y le compré el teclado que yo quería en forma de pago por adelantado. Y la verdad que el resultado fue genial porque me gustó trabajar con él.

El diseño gráfico no fue nada fácil. No le entregaban las fotos y, al ser tan exigente con la calidad de las mismas, se le dificultó bastante el trato con los diseñadores. En el conocido libro que llevan adentro de la caja todos los cd’s tuvo inconvenientes porque le escribían incorrectamente algunas de sus canciones en inglés.

- Con la edad que yo tenía renegaba como si fuera gerente de una discográfica con gente que por ahí no tenían los ritmos que yo tenía ni la necesidad de hacer las cosas bien. Para ellos es un trabajo más y no te lo cobran así… yo siempre fui de reconocer y valorar el trabajo del otro.

Una vez terminado todo el material, Adrián se dirigió a Buenos Aires para probar suerte allí. Se alojó por una semana en una pensión, muy acogedora según recuerda. Luego, por falta de dinero, su maestra de primaria lo contactó con unos sacerdotes para vivir por un tiempo en un seminario de la misma ciudad llamado Virgen del Valle.

- Me dieron una habitación alucinante, un lugar hermoso. Me hice muy amigo de todos, me adoraban. Podría haberme quedado a vivir, siempre querían que cante.

Durante varias semanas llevó en el bolsillo su disco mientras recorría las calles porteñas. De discográfica en discográfica, de productor en productor, de canal en canal, trató de buscar oportunidades pero lo único que le decían era: “Lo van a escuchar y si les gusta, te llaman”. El llamado nunca llegó.

- Te hacen viajar mil veces, te hacen ir a Telefé a hablar con una persona y te dicen que no tienen una silla para que te sientes. En ese momento, comprar un boleto para ir a Capital era un esfuerzo y para que una persona te reciba así no era lindo. Eso pasa un poco acá, no hay respeto por el artista.

Cansado de intentar, un día de esos volvió a Rosario y tomó la decisión de ir a buscar posibilidades a otro país.

*** 

Fue Estados Unidos el elegido, precisamente Miami en el año 2000. En Argentina, la economía no andaba bien, por lo tanto, muy pocos se podían dar los gustos deseados. Adrián no fue la excepción. Con coraje les comunicó a sus padres la decisión de marcharse y ellos los aceptaron deseándole lo mejor, toda la suerte y el éxito existente en este planeta.

Gracias a su abuela norteamericana, oriunda de Ohio, tenía la chance de poseer la nacionalidad para no permanecer ilegalmente en aquel país. Pero, las cosas se dificultaron cuando fueron a tramitarlo a la embajada argentina y no pudieron hacerlo por un error de ortografía que tenía la partida de nacimiento. Aun así, Adrián fue igual, sin papeles y como turista.

En Miami, se alojó primeramente en la casa de una familia de Argentina que no lo recibió bien. A los pocos días de haber llegado, tuvo que conseguirse otro alojamiento. Eso le demandaba dinero, hecho desencadenante para buscar trabajo mientras aprovechaba para llevar su disco a diferentes lugares. Desde vendedor en una tienda de ropa de Playboy hasta cantante en un bar de una colectividad rusa fueron sus oficios. Gracias a esas “changas”, pudo quedarse en un pequeño departamento que tenía la cocina en el ropero pero estaba situado frente al mar.

Un día, de curioso, fue al restaurante que tiene en la ciudad Emilio Stefan, conocido músico y productor, para tratar de conseguir el puesto de mozo. En realidad, esa no era su principal finalidad, él soñaba con la posibilidad de verlo y pactar una entrevista por su disco.

- Cuando me presenté, la encargada me dice: “Vos sos cantante, no venís por trabajo de mozo”. Yo pensé que era bruja.

- ¿Y entonces?

- Me contó que en ese momento estaba el manager de Shakira, Jairo Martínez, sentado en una mesa dentro del local pero que no le dijera nada porque estaba con muchas cosas. Me dio el número de la oficina confidencialmente. Yo aproveché.

Aprovechó para llamarlo. Nervioso y con tartamudez en sus palabras, todos los días le dejaba un mensaje en el contestador de su celular contándole quién era, aguardando respuesta. Y esa respuesta llegó con intermediaros: el dueño de la casa en donde había parado por unos días se lo encontró por la callé a Adrián y le comentó que habían llamado de una discográfica por una entrevista. En ese momento, se le desataron emociones incontrolables.

- Llamé desde un teléfono público, estaba a una cuadra de donde yo vivía y esa cuadra la corrí gritando, no lo podía creer. La noche esa no dormí. Me preparé un traje, todo acomodado y preparado, con maletín y discos adentro.

A la mañana, se dirigió hasta la oficina de Jairo Martínez, quien lo recibió junto con su personal muy amablemente y le mostró la colección de accesorios que poseía de distintos artistas reconocidos, entre ellos, ropa de Celia Cruz.

Comenzaron a hablar y el flamante manager bromeó sobre la tapa del disco, la cual muestra a Adrián con el torso desnudo. Luego, prosiguió por poner el material dentro un reproductor y escucharlo, hasta que lo interrumpió un llamado telefónico. Disculpándose, volvió a poner la primera canción prestando mucha atención en cada una. Sorprendido por la calidad artística, al principio creyó que ese trabajo había sido grabado en Estados Unidos. Adrián se encargó de explicar la temática de cada tema mientras Jairo lo comparaba con cantantes como Mariah Carey y Boys to Men.

Al final, lo ilusionó y le adelantó que el disco tenía grandes posibilidades de ser producido. Luego de hablar con Emilio Stefan, quien quedó encantado con el disco, decidieron darle el sí definitivo.

Pero para producirlo, Adrián debía estar legalmente en los Estados Unidos. Obligadamente tenía que volverse a Argentina para regularizar los papeles y obtener la nacionalidad norteamericana de su abuela. Lo tranquilizaron comentándole que si la tramitación se atrasaba, le mandarían los contratos por correo para que los firme.

- Le dije que el 20 de enero era mi cumpleaños y que ese había sido el mejor regalo recibido en mi vida y me alentó que vaya a festejar contento. Entonces volví a Argentina.

Pasaron los meses y desde Miami le pedían que espere porque la documentación iba a llegar. No fue así. Su abuela tenía problemas de salud y no podía caminar, situación que le dificultaba ir a la embajada y de otra manera no se podían realizar aquellos trámites.

El sueño se fue dilapidando luego del atentado del 11 de septiembre en 2001. Lo llamaron desde Estados Unidos y le comunicaron que no iba a prosperar la producción de su disco porque Emilio Stefan había entrado en quiebra tras asuntos que se le suspendieron luego de la fatídica situación. La sociedad norteamericana estaba asustada y quería el menor movimiento posible. Jairo Martínez intentó introducir su trabajo en cualquier lado pero se tornó demasiado complejo.

*** 

Al volver, Adrián sintió una desolación inmensa. Parecía que su esfuerzo había sido en vano. Para distraerse, se instaló en Rosario nuevamente y comenzó a trabajar en un local de ropa mientras daba clases en el estudio de grabación personal que había construido en su casa. Enseñaba a bastantes alumnos que deseaban cantar el mismo estilo que él pero aquí en Argentina pocos lo promovían. Un gran ejemplo fue Evelyn Sanzo, conocida posteriormente por su participación en un ciclo de Operación Triunfo.

Ese mismo año, en 2002, sufrió una perdida humana muy grande. Su papá falleció a causa de un infarto a los 54 años. Muerte que se desencadenó en un episodio de casi diez años atrás.

- Fue largo su tema. En 1993 yo estaba estudiando y lo asaltaron en el autoservicio de mi mamá… le dispararon en la pierna. Era diabético y se le infectó. Empezó a estar mal, tenía problemas de corazón y engordó mucho hasta no poder caminar. Se deprimió, él era como un fisiculturista, todo un “alemanote”. Un día, se inyectó insulina y no la pudo tolerar. Fue triste.

A pesar de todo el dolor, Adrián trató de seguir con su vida. Los siguientes, fueron años difíciles en donde toda la familia debió adaptarse. Su madre se deprimió, por lo tanto él tuvo que hacerse cargo de ella y también de sus hermanos menores –Claudio, Tito y Germán-, cumpliendo un rol de padre.

En 2004 ya se le habían sumado dos muertes más: su abuela y una amiga muy querida. Se sentía mal. Por eso, decidió ir a un casting y gracias al apoyo de una cantante rosarina, Sandra Corizzo, pudo hacerlo. Primero no muy convencido, pero después de informarse le gustó la idea. La meta final era cantar con Ricardo Soulé, miembro del grupo Vox Dei. Fue él quien le posibilitó la entrada a la academia de canto de Rubén Goldín y Sebastián Mellino en Rosario, situada en calle Montevideo, cerca del conocido Boulevard Oroño. Pasó la prueba requerida y quedó como profesor allí.

En ese momento, estaba trabajando como cadete en una empresa de control de calidad y esta chance le iba a venir muy bien porque no estaba con todos los ánimos en alza luego de la época complicada que había vivido. Necesitaba del refugio de la música.

- Hay gente que llora, yo me desahogo con la música. Para mí es el idioma del alma. Estar rodeado de jóvenes y de gente que soñaba con cantar me hizo bien. Tuve suerte porque cayó gente con mucho talento y muchos sueños. Todo eso me hizo identificarme con lo que yo había vivido tratando de cumplir mis proyectos en Estados Unidos.

Esa academia fue en donde yo conocí a mi profesor, Adrián. Gracias a él me incursioné en mis primeras experiencias en el canto profesional. Aparte de mí, todos sus demás alumnos se encariñaron mucho y se creó un cariño muy puro y sincero hacia él.

Pero en 2007 Goldín y Mellino se pelearon por cuestiones de negocios, se separaron y la academia desapareció. El ambiente ya empezaba a ser desgastante para todos, tanto para profesores como estudiantes.

- Y no lo estaba disfrutando. No me servía económicamente ni tampoco para el alma. En ese momento con mi mamá y hermanos estábamos muy solos y con todo lo que me había pasado, perder un trabajo era una cosa más en la vida.

- ¿Y qué hiciste?

- Seguí con mis alumnos. Yo tenía mi estudio de grabación y mientras yo estaba en la academia, antes de cerrarse, fue la tormenta de granizo fuerte en Rosario y me lo destruyó entero… perdí todos los equipos, no pude rescatar nada.

*** 

También en 2007, además de dar clases, Adrián sentía la necesidad de saber más. Quería encontrarle una explicación a lo qué pasaba cuando uno cantaba para poder enseñarles a sus alumnos y a él mismo, y no simplemente corregirlos o corregirse. Para eso, empezó a estudiar fonoaudiología en la Universidad Nacional de Rosario. Estudio que le amplió el conocimiento neurológico del tema y de la parte de rehabilitación para los que tienen problemas en la voz.

Entre tantas anécdotas, recuerda una muy particular que lo forjó a estudiar. Hace pocos años, le diagnosticó a un alumno que tenía nódulos en las cuerdas vocales, y le comunicó que si pretendía seguir tomando clases, debía hacer una consulta con un otorrinonaringólogo. Después de una consulta, un primer especialista le mandó a decir que el niño no tenía nada, y que por la tanto se metiera en su trabajo. Pero a pesar de esos dichos, no se rindió y le recomendó otro médico.

- Consultó al doctor Quaranta, quien después me mandó una notita felicitándome porque el chico tenía micro nódulos y antes no lo habían podido detectar. Yo lo llamé y me dijo: “Vos tenes que estudiar, lo que le encontraste era lo que tenía”.

Con estudios completos hasta tercer año, aún le faltan dos. Actualmente, los cursa libre por cuestiones laborales. Lo hace con mucho entusiasmo y ganas, cada vez se aferra más a los conocimientos y se los transmite a sus alumnos clase a clase.

*** 

Me atrevo a preguntarle si con toda su carrera puede hacer una evaluación favorable o desfavorable de los hechos, si su recorrido le sirvió para aprender y ganar experiencia. Con semblante de felicidad expresa toda la apreciación personal que tiene por la música y por su carrera.

- Soy feliz con lo que logré pero me costó entender que podía serlo. Me dijeron irónicamente que Emilio Estefan nunca me iba a recibir y a mí me recibió. También me han dicho la frase conocida: “Con la música te vas a morir de hambre”, pero a mí nunca me importó. Entonces soy feliz y estoy conforme como cantante, como profesor y con mis alumnos también. Obviamente los deseos de sacar mi disco siempre están. Pero en mis peores momentos siempre pensé que si un sueño me trajo hacia todo esto, ¡Dios mio! Me pregunto por qué pasé por cosas feas si yo soñaba otras. Con el tiempo me di cuenta que siempre surgen cosas nuevas en la vida.